domingo, septiembre 26, 2021

Desde el Fondo de la Conciencia | Emilio Lozoya hará las veces de jilguero, soplón o chivato.

Comenzó a cantar el jilguero

Ensenada, B. C. a 9 de agosto del 2020. La corrupción es uno de principales compromisos de López Obrador, la ha combatido frontalmente desde que asumió el poder y le ha dedicado grandes esfuerzos.
Es una podredumbre y un estercolero que se enquistó profundamente en los tres órdenes de gobierno de las tres últimas administraciones  a niveles que nunca imaginamos.
Conforme va fluyendo la información vamos de una sorpresa desagradable a otra cada vez mayor.
Aunque se sabía de la participación de políticos encumbrados y que nada se hacía -pero quiénes si todos tenían la cola larga-  pocos teníamos la certeza que el mismísimo Enrique Peña y sus más cercanos colaboradores estaban metidos en el estercolero. Lo que imaginábamos estaba muy lejos de lo grave del asunto.
Pero Emilio Lozoya, quien hará las veces de jilguero, soplón o chivato, se encargará de dar a conocer a los mexicanos acciones, datos, cantidades y nombres de los implicados.
Lo de la “casa blanca” y Odebrecht eran sólo la punta del iceberg. Los implicados van de acuerdo a la cercanía con Peña Nieto y el cargo que tuvieron en esa administración, la peor en la historia del país.
El proceso, por llamarlo de alguna forma, contra el jilguero coincide con la aprehensión de uno de los mal vivientes más buscados,  José Antonio López Ortiz, (A) el Marro, de quien también se espera aporte importante información sobre autoridades y funcionarios omisos que le permitieron sus ilícitos.
Renovarse o morir
El Congreso del estado de Oaxaca modificó -a medias- la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para prohibir la venta de alimentos chatarra y bebidas azucaradas –refrescos y jugos- a menores de edad. El punto de acuerdo aprobado por la mayoría de los legisladores a la letra dice …”prohibir, vender, regalar, distribuir o promocionar productos no saludables a menores de edad”, una medida que deberá ser imitada y replicada por los organismos camarales similares de los otros estados.
Decimos que tal medida quedo mocha porque las enmiendas debieron incluir lo necesario para proteger a las menores y adolescentes de los grupos indígenas, quienes por usos y costumbres son tratadas por sus padres como moneda de cambio, como mercancías que venden al mejor postor…una costumbre brutal e inhumana que se practica entre las etnias de Oaxaca asentadas en otras regiones del país, como en San Quintín.
Dentro de todo lo malo que pudo haber traído consigo la pandemia ocasionada por el coronavirus, modificando, entre otras, la vida de la sociedad actual, lo bueno es que esta medida tiende a mejorar los hábitos alimenticios de futuras generaciones dado que los organismos enfermos y debilitados por la ingesta de comida  perniciosa hace a los organismos más susceptibles al letal virus.
Pero esto no necesariamente implica la desaparición de estas dos industrias, son tan importantes que sería catastrófico para el país que dejaran de operar.
Esta medida las debe obligar por fuerza de necesidad a transformarse a darles valor nutritivo a sus productos, lo que implica la inversión de cantidades millonarias por parte de los correspondientes empresarios.
Ahí la lleva
Es indudable que la campaña política para renovar los poderes en el estado ya empezó….”disimuladamente” pero ahí va. Armando Ayala, el clan de los Orea, Armando Reyes en Ensenada, y de Tijuana Arturo González Cruz y los alcaldes de los otros municipios del estado junto con los ediles andan a todo lo que dan, sobre todo los armandos, quienes no hay cosa que hagan que no difundan en medio de aparatoso show…lo que no miramos mal, se vale cuando siempre se ha hecho.
A fuerza de ser sinceros hemos de comentar del edil porteño que, contrario a lo que muchos creíamos, está haciendo las cosas bien, sobre todo lo referente el manejo de los recursos públicos. De la otra parte, los programas inherentes al cargo,  qué más podemos decir que no hayan dado a conocer los medios de comunicación o en las redes sociales.
Lo que fue el talón de Aquiles para las tres administraciones anteriores –las finanzas y el gasto público- es la fortaleza de la gestión que encabeza Armando Ayala.
Además de recomponer los resultados de los programas donde los otros también fallaron, como la recolección de basura –con todo aquello que se le ha criticado- y la rehabilitación de las vialidades, ha logrado mantener puntual el pago de la nomina y las aportaciones al Issstecali,  institución a la que las administraciones anteriores quedaron debiendo alrededor de 2 mil millones de pesos.
Pero también Ayala tiene sus prietitos en el arroz. Algunos amigos que le acompañan en su gestión le están fallando y esa puede ser la parte delgada por donde se le reviente el hilito
Columna Desde el Fondo
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