El problema de baches, botín de políticos para figurar.

Columna, La Cornada Por el Cimarrón.

LA CORNADA

     Por: El Cimarrón

Hay situaciones que por más que los expertos las explican con peras y manzanas, el ciudadano común no parece entender o de plano hacen como que no saben para ir a la cargada contra los gobernantes. Ese parece ser el caso de la proliferación de los baches en las calles de la ciudad de Ensenada.

 

No en pocas ocasiones, los empresarios de la construcción, agrupados en la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC), la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) y hasta de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción (Comice) y del Colegio de Profesionales de la Ingeniería Civil (Copice), han dado sus explicaciones técnicas del por qué no es posible llevar a cabo un programa emergente de bacheo.

 

Hasta el más neófito en cuestiones de materiales para la construcción puede entender las explicaciones de los expertos sobre este tema, sólo que cuando la intención es actuar de mala fé, no hay quien los convenza de lo contrario, por más que se les den explicaciones.

 

Si se vale recordar las opiniones de los constructores, sólo hay que repetir sus explicaciones: “no es posible tapar baches mientras el material (afalto) que existe en las calles -destrozado si se quiere- pesenta humedad, porque no se puede vaciar asfalto nuevo sobre los hoyos, porque con la humedad se desprenderá hasta con las vibraciones de los autos al pasar sobre ellos”.

 

Es decir, si se implementa un programa de bacheo en las condiciones de humedad que presentan las calles, todo el material que se vierta sobre ellas se volverá a desprender y, hacerlo en esas condiciones es, literalmente, tirar dinero a la calle, porque de nada servirá.

 

Ante esa situación, los ingenieros presentan dos propuestas viables: esperar a que cesen las lluvias para que se sequen las calles y proceder a tapar baches y, la otra, como medida emergente, rellenar los hoyos que existen en las calles con el material que los mismos constructores llaman “granito”, compactarlo y de esa forma contribuir a que los daños a los automóviles sean menores, mientras termina la temporada de lluvias.

 

Como puede verse, no se requiere gran sabiduría para entender ese mecanismo, pero cuando la intención es joder por joder, no hay poder humano que haga entender a los que, sin razón, descargan sus frustraciones contra los gobernantes, aunque también hay que decir que ha faltado una buena estrategia de comunicación para “bombardear” informar a la ciudadanía sobre esta situación.

 

También los hay quienes su intención es sacar raja política de esa situación, entre ellos algunos ex-mandatarios municipales que se quedaron con la daga adentro cuando intentaron regresar a disfrutar las mieles del poder y fueron rechazados por los ciudadanos con el voto del desprecio.

 

No ha faltado tampoco uno que otro representante popular que, en aras de justificar su ineficiencia en hacer algo a favor del municipio de  Ensenada, descargan también sus frustraciones contra la autoridad en  turno y, en eso también ha faltado una estrategia de comunicación para que la autoridad municipal responda con aplastante contundencia a esos decires cargados de rencor y amargura.

 

Se sabe que el gobierno municipal y los empresarios de la construcción, tienen ya un plan bien establecido para emprender un programa emergente de bacheo, en cuando la temporada de lluvias lo permita y hasta recursos disponibles hay para soportar ese plan, pero no se hace por las explicaciones que ya se dieron.

 

Mientras tanto, en cuanto aminoren las precipitaciones, seguirán los constructores rellenando baches con “granito” y hay que entender que es en calidad de mientras las lluvias permiten que se tapen en definitiva los baches con el material de asfalto que se requiere; es decir, taponear los hoyos con tierrita no es la solución definitiva, es sólo para que los autos no caigan de golpe en ellos y se dañen llantas y suspensiones.

 

Caray, si este silvestre cuadrúpedo lo entiende, a pesar de su reducida masa encefálica, es de suponer que cualquier humano con capacidad de reciosinio pueda comprender.

 

Y mejor aquí la dejamos, porque las pezuñas se están humedeciendo y la cornamenta -como el asfalto- se torna un tanto blanda con tanta humedad, así es que, lo mejor es ir en busca de algún refugio hasta el fondo de la cañada, con suerte y hasta alguna borregita llegue a hacer compañía y,en un descuido se le dé un “llegue”, aprovechando este mes del amor, así es que…hasta la próxima.(EC).

 

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