Columna la cornada / Aguas

* El huachicol en la CESPE, hace crisis * Qué pasa con los diputados

Por: El Cimarrón

Del huachicol -si se permite el término- también parece ser víctima la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (CESPE), porque en ese municipio, el director del organismo operador del agua, CARLOS LOYOLA PETERSON, con frecuencia hace mención del robo de agua en varios puntos de la  ciudad y la sospecha pesa, inclusive, sobre comercios que se conectan de manera clandestina a las redes de distribución.

El problema es que LOYOLA PETERSON no cuenta ni con el personal y últimamente sin los recursos para emprender un “rastreo” para detectar el huachicoleo de agua, que seguramente debe representar pérdidas económicas importantes que tanta falta le hacen a la paraestatal para alivianar las finanzas que, de por sí, parecen mermar cada día.

Por si fuera poco, la antigüedad de las redes de distribución, que en algunos casos datan de 40 y hasta 50 años, no soportan la presión que se incrementó al sumar el flujo inverso que aporta casi 200 litros por segundo más los 250 que provienen de la planta desalinizadora, líquido que además debe pagar la paraestatal para que no se suspenda.

Es decir, hay agua suficiente ya en la ciudad y ahora el problema que enfrenta la CESPE es cómo hacerla llegar a los hogares ensenadenses, sin el desperdicio que generan las fugas por las redes de distribución antiguas y el huachicoleo de agua que se deja de facturar.

Para colmo, los diputados en el Congreso del Estado -Incluídos los tres de origen ensenadense- le negaron la posibilidad de obtener los recursos necesarios para hecer frente a esta situación, cuando su titular presentó la propuesta de Ley de Ingresos, así es que lo tienen contra la pared, con la advertencia de que en el ya próximo mes de febrero, podrían aflorar los problemas de desabasto que ya se habían resuelto.

Más clara ni el agua es la situación de crisis que enfrenta la CESPE pero esta situación no parecen entenderla los diputados que, en el caso de los que no viven en Ensenada pudiera justificarse, porque no han experimentado lo que significa que el agua no llegue a sus casas, pero en lo que corresponde a los de Ensenada, los tres saben bien qué se siente no tener agua en sus hogares para sus elementales necesidades.

Frente a esta situación, ojalá los diputados reconsideren su postura y analicen una vez más la propuesta de Ley de Ingresos de la CESPE, sobre todo que lo hagan pensando, en primer término, en los usuarios comunes y, de paso, tomen en cuenta que el agua es elemento clave para que fluyan más inversiones que contribuyan a fomentar más desarrollo que, a su vez, se vea reflejado en la reactivación de la economía para el puerto y con ello la generación de más empleos.

Hay que recordar que en el pasado reciente, la escasez de agua fue factor fundamental para que no pocos inversionistas desistieran de sus planes y se fueran a otros municipios donde les ofrecieran más garantías de abasto de agua y, ahora que ya se tiene el vital líquido, falla la infraestructura y no se tiene el soporte financiero para reparar, o en todo caso reponer la mayor parte de las líneas de conducción.

Hasta aquí la dejamos por ahora; ojalá los diputados reflexionen y tomen en cuenta los argumentos que esgrime don CARLOS LOYOLA; por lo que hace a este cuadrúpedo, ya está acostumbrado a merrodear en el ambiente árido que forma parte de su entorno, pero desde lo alto de la agreste montaña puede observar lo que les espera a los ensenadenses si regresan los tiempos de escasez de agua.(EC).

 

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