Columna / La Cornada, por: El Cimarrón

Tanto la administración estatal de Baja California que encabeza el gobernador FRANCISCO VEGA DE LAMADRID como las cinco administraciones municipales de esta entidad, enfrentan serios problemas financieros para responder a sus gobernados, en cuanto al cumplimiento de los servicios básicos, trátese de recolección de basura, seguridad pública, alumbrado y atención a grupos vulnerables de la sociedad, entre otros.

 

Esa falta de respuesta a las demandas de la población, evidentemente tiene su origen en la escasez de recursos financieros y la poca recaudación que captan, derivada de la apatía de los ciudadanos para cumplir con el pago de derechos e impuestos, pero también, en buena medida, a la deficiencia para administrar los recursos que ingresan a sus arcas.

 

Pretextos sobran para tratar de justificar esas deficiencias, aunque es cuestión de echar un vistazo al equipo de colaboradores holgazanes que rodea, tanto al gobernador como a las alcaldezas y a los alcaldes de Tecate, Playas de Rosarito, Tijuana, Mexicali y Ensenada.

 

Es público y notorio, muy notorio por cierto, que a los gobernantes les acompaña una bola vividores, oportunistas y uno que otro advenedizo y recomendado, cuyos méritos para andar a su lado es su proclividad “reptilezca” y no en pocos casos a la nefasta práctica de lamebotas y otras cosas y lo de menos es que sean señalados como tales, pues pareciera que es lo que menos les preocupa, con tal de tener percepciones jugosas a cambio del comportamiento servil que muestran.

 

Otra cosa cosa fuera si quienes gobiernan en esta entidad y sus municipios, se hicieran rodear de personas realmente capacitadas y dignas de ser llamadas asesores, con toda la responsabilidad que eso implica, además de que su capacidad diera para orientar realmente al gobernador, alcaldesas y alcaldes, pero nada de eso se ve reflejado en la realidad: se aplica la práctica del ¡sí señor, lo que usted diga!además del “que bien luce hoy señor”; como si eso fuera suficiente para gobernar con eficiencia.

 

Ante esta realidad, surgen varias interrogantes, una de ellas es: -para ir tono con la incipiente cuarta transformación- cuándo empieza y se aplicará la austeridad republicana? entre muchas otras que seguramente vienen a la mente de quienes gustan del análisis político.

 

Si realmente se aplica esa austeridad republicana, trazada supuestamente para fomentar la eficiencia en la administración pública, solventada con el aporte de recursos de las contribuciones fiscales de todos los mexicanos, seguramente alcanzarían, no solo para responder a las demandas de los ciudadanos en materia de servicios básicos, sino hasta para planear obras de infraestructura que contribuyan a generar el desarrollo que requiere esta parte del país.

 

Por si fuera poco, con motivo de las obligaciones en cuanto a prestaciones laborales de fin de año, como el pago de aguinaldos, bonos y otras conquistas de los trabajadores, seguramente en los próximos días las quejas y lementos de la burocracia harán eco en los muros de edificios y centros de gobierno donde operan las dependencias estatales y municipales.

 

A la par, las respuestas a esas exigencias y obligaciones de quienes gobiernan el estado y los municipios, se ven venir con el ya trillado argumento: ¡no hay dinero! Y cómo va a haber, si no saben administrar y, para colmo, lo poco que captan lo gastan en cubrir jugosos sueldos de los lamebotas que les rodean, esos que alimentan el ego y fortalecen la parafernalia del “poder”, cuando en verdad no pueden con las responsabilidades que les han sido asignadas.

 

Y ya no digo más, no sea que por andar de lengua larga se revierta la cornada y sea empujado al desfiladero, dejando viudas a algunas borreguitas interesadas en disfrutar de las fornicadas que suelen icurrir tras alguno de los escasos matorros que existen en el agreste territorio donde deambula el cabezón con su poderoza cornamenta. Es todo pues.(EC).

 

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